Docentes trabajan bajo asedio y temor a represalias de padres de familia: ADEPT

Docentes trabajan bajo asedio y temor a represalias de padres de familia: ADEPT

Advierten que el acoso y la falta de respaldo institucional agravan el déficit docente en México y la región.

TIJUANA (22 de octubre de 2026).– En las aulas de México se educa hoy bajo amenaza. Marko Díaz, presidente de la Asociación de Escuelas Particulares de Tijuana (ADEPT), advirtió que el gremio magisterial enfrenta un clima generalizado de intimidación donde corregir conductas, reprobar o establecer disciplina pedagógica deriva en denuncias, confrontaciones directas y amagos por parte de los padres de familia.

El representante del sector privado denunció que a los profesores se les relega al trato de «empleados de tercera categoría»: se les exige perfección y resultados inmediatos, pero se les niega respaldo institucional y respeto social. De acuerdo con Díaz, existe una renuncia sistemática a la crianza en el hogar, trasladando al aula la carga de corregir conductas que luego los propios tutores rechazan cuando implican límites para sus hijos.

La hostilidad hacia el profesorado se inserta en una crisis estructural de vocación. De acuerdo con proyecciones de la UNESCO, el mundo requerirá 50 millones de docentes hacia 2030, de los cuales 3.2 millones corresponden a América Latina y el Caribe, principalmente para cubrir renuncias y abandono de plazas. A la par, el informe TALIS 2024 de la OCDE reveló que el 42 % del profesorado considera la confrontación y demandas de los padres de familia como una de sus principales fuentes de estrés laboral.

Ante la falta de estimaciones oficiales sobre el déficit magisterial en México, la ADEPT emplazó a directivos escolares a no desamparar al personal por temor a quejas administrativas, y exigió a las familias cesar el descrédito público contra la figura docente. La asociación subrayó que defender la dignidad del maestro no implica solapar abusos, sino frenar el desgaste de una profesión que corre el riesgo de quedarse sin relevo generacional ante el maltrato constante.


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