Recomiendan a empresas evaluar dependencia de insumos asiáticos ante presiones comerciales en Norteamérica

Recomiendan a empresas evaluar dependencia de insumos asiáticos ante presiones comerciales en Norteamérica

Tijuana.— La intención gubernamental de sustituir importaciones extrarregionales para favorecer compras a Estados Unidos carece de sustento legal obligatorio para las empresas, pero evidencia la urgencia de auditar la dependencia de insumos asiáticos frente a la próxima revisión del T-MEC, advirtió la iniciativa privada especializada en comercio exterior.

Daniella Martínez, directora general de Trade & Law College y CEO de TLC Asociados, aclaró que no existe decreto, mandato legal ni lista oficial que fuerce al sector productivo a cambiar proveedores. Sin embargo, alertó que la señal política obliga a medir el impacto operativo y financiero que representaría una eventual modificación en las reglas de abastecimiento.

“Hoy no existe una obligación para que las empresas mexicanas cambien de proveedores ni una lista de productos que deban comenzar a comprarse en Estados Unidos. Lo que sí existe es una señal muy clara para empezar a medir cuánto depende nuestra manufactura de insumos extrarregionales”, puntualizó la especialista.

Martínez enfatizó que el sector manufacturero debe evitar confundir el «contenido estadounidense» con el «contenido regional» normado por el T-MEC. Las reglas de origen vigentes determinan el trato arancelario preferencial a través de saltos arancelarios y porcentajes específicos de integración regional, por lo que adquirir insumos en EE. UU. no garantiza origen automático, así como el uso de componentes asiáticos no implica, por sí mismo, la pérdida de beneficios aduaneros.

El llamado a evaluar riesgos involucra directamente a los programas IMMEX y a sectores de alta integración como automotriz, autopartes, electrónica, equipo eléctrico, maquinaria, metalurgia (acero y aluminio) e industria química.

“El déficit comercial es una variable macroeconómica entre naciones, no una infracción aduanera imputable a las empresas. Sería prematuro cancelar contratos o alterar cadenas de suministro por discursos políticos. Lo responsable es auditar la exposición: identificar qué se compra fuera del bloque, qué insumos son técnicamente sustituibles y calcular el costo real de una transición”, agregó Martínez.

De cara al proceso de revisión del tratado comercial, el verdadero reto radicará en incentivar inversión, proveedores y capacidades técnicas locales, garantizando que el fortalecimiento regional no comprometa los costos ni la competitividad de las plantas instaladas en México.


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