El exagente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), Jesse Clark García, de 38 años, fue sentenciado a nueve años de prisión federal por colaborar con el Cártel de Sinaloa para ingresar ilegalmente toneladas de droga a través de la garita internacional de Tecate.

Condenan a 9 años de prisión a CBP que cobraba al Cártel de Sinaloa por dejar pasar droga

Jesse Clark García utilizaba códigos de emojis para coordinar el paso libre de fentanilo, cocaína y metanfetaminas por la garita de Tecate.

SAN DIEGO, EE. UU. — El exagente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), Jesse Clark García, de 38 años, fue sentenciado a nueve años de prisión federal por colaborar con el Cártel de Sinaloa para ingresar ilegalmente toneladas de droga a través de la garita internacional de Tecate. García cobraba al menos 10 000 dólares por cada vehículo cargado con fentanilo, metanfetamina y cocaína al que permitía el paso sin revisión alguna.

De acuerdo con las investigaciones federales, la red de corrupción operaba desde al menos 2021. García y su excompañero Diego Bonillo —sentenciado previamente a 15 años de cárcel— compartían sus turnos y asignaciones de carril a los traficantes utilizando un código secreto basado en emojis mediante mensajes de texto.


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Para asegurar el cruce del narcótico, García manipulaba el sistema interno: intercambiaba turnos de manera irregular para colocarse en carriles no asignados y, en otras ocasiones, alegaba fallas técnicas falsas para ignorar las alertas automáticas del sistema de inspección. En total, admitió haber facilitado la entrada de más de 100 kilos de fentanilo, 107 kilos de metanfetamina y 270 kilos de cocaína.

Los sobornos cobrados por el exoficial financiaron un ostentoso estilo de vida que incluía propiedades de lujo, un auto de alta gama, una residencia en San Diego, participación en un negocio de carreras de caballos y la construcción de un rancho en México.

Representantes del FBI y de las agencias de investigación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) recalcaron que la condena sienta un precedente contra la corrupción institucional en la frontera, reafirmando su compromiso de sancionar severamente a quienes traicionen la confianza pública y deshonren la placa policial.


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